Amar a su media naranja es básico para que una relación no se termine. Pero para garantizar el éxito y una larga convivencia, se necesitan otros ingredientes. Use la imaginación, sea paciente, tómese las cosas con humor y preocúpese por su aspecto físico, todos éstas son algunas de las cosas que debe conservar siempre.

Lo principal en una pareja es siempre ponerse en el lugar del otro. Esta actitud ayuda a comprender el por qué la pareja pasa de cómplice a enemiga en poco tiempo y por qué piensa y actúa de determinada forma. La empatía ahorrará muchos enfados inútiles y deja mucho tiempo libre para amarse.

Para muchas parejas la monotonía es su peor enemigo. En la mayoría de los casos, su aparición produce consecuencias más negativas que si existiera una tercera persona. Para convertir la rutina en una huida hacia delante llena de emociones hay que emplear mucho la imaginación. Y para no morir de aburrimiento, algunos trucos. A veces es suficiente con ir juntos a un concierto o colocar una nota romántica en el bolso de su esposa o billetera de su esposo, en fin, detalles pequeños hacen que un día común se convierta en un día maravilloso.

Algo sano y recomendable es mantener relaciones cordiales con las respectivas familias de su pareja. Sin embargo, no hay que exagerar al momento de tenerlos en casa o de consultar aspectos relacionados con la nueva vida en común de pareja. Como dice un viejo refrán: Dos son suficiente, tres multitud. Que uno ame a su media naranja y la encuentre maravillosa, no significa que tenga la misma opinión de sus padres, hermanos y demás familiares.